Capítulo 19: Libres, o no tanto



Llegaron corriendo hacia donde estaban Clarita y el resto de los chicos tan pronto como pudieron. A Josefina se le había arruinado un poco su calzado de tanto correr, estaba segura de que nunca había avanzado tan rápido en su vida. Úrsula, habiéndose desplazado durante muchos años únicamente volando, sentía que todos los músculos de sus piernas iban a explotar.
—¡Clarita! ¡Clarita! —gritó Estrella, casi cayendo encima de Paco en el apuro. Ella, Úrsula, Mateo, y Josefina dejaron las jaulas apoyadas sobre el césped.
—¡¿Qué pasó?! ¡¿Qué es todo esto, chicos?!
—¡Es Lucía! —respondió Mateo al ver que Estrella apenas podía respirar de tan agitada que estaba.
—¡La atraparon los hombres malos! ¡La escuchamos gritar! —añadió Josefina, abrazando a su muñeca con fuerza.
—¡Les dije que no se metan! ¡Quédense acá, yo voy a buscarla! —dijo Clarita, pero antes de que pudiera dar dos pasos, Iñaki le indicó que se detenga.
—Es inútil. ¿No lo escuchan? —preguntó.
—¿Escuchar qué?
—Los pasos…

Capítulo 18: Muñecas y animales


Al mediodía siguiente, mientras Lucas y Nadia almorzaban juntos en el comedor, Clarita y los chicos comían algo sobre el césped. Algo preocupada por cómo iban llevando las cosas los dos más grandes del hogar, tomó su teléfono celular y los llamó.
—Yo atiendo —dijo Nadia al oír el teléfono sonar desde la mesa. Se levantó hacia la sala principal y acercó el audífono. —¿Hola?
—Hola, ¿Nadia? Habla Clarita, ¿cómo estás?
—¡Al fin! Bien, todo bien, ¿y vos? ¿Qué andan haciendo los pibes? Estaba esperando que llamen.
Clarita observó al resto de los chicos. La mayoría de ellos ya había terminado de comer y estaba corriendo alrededor del gran árbol. Mateo, en particular, estaba trepando de él y lanzándole desde allí piedras a Josefina.
—Sí, perdón, es que ayer estuvimos algo ocupados. Los chicos bien, jugando como siempre. Nos encontramos con Iñaki y está pasando el día con nosotros. ¿Y por allá cómo andan las cosas?
Nadia pensó durante un momento en comentarle sobre el encuentro que habían tenido Lucas y Rocky la tarde anterior, pero enseguida descartó esa idea. —¡Iñaki! ¡Qué bueno! Mandale mis saludos. Y acá bien, con Lucas nos estamos haciendo cargo de todo. Justo estábamos comiendo antes de empezar a trabajar.
—¿Y Joaquín…? —preguntó Clarita luego de una pausa—. ¿Él cómo está?
—Bueno… él no está mal… todavía.
Clarita sintió una opresión en el pecho. —¿Qué querés decir? No me asustes, Nadia.

Capítulo 17: Lavado de cerebro


Dos horas más tarde, justo antes del atardecer, Clarita y los chicos ya tenían totalmente preparado el jarabe mágico.
—¿De verdad esto tan chiquito va a salvarle la vida a este arbolote? —preguntó Josefina, algo impactada por su tamaño: el árbol era probablemente tan alto como un edificio de muchos pisos. Definitivamente nunca había visto uno así antes.
Paco sostenía el frasco marrón donde habían mezclado todos los hallazgos con agua del lago más cercano. Se lo llevó a la nariz. —Huele como a… la naturaleza.
—Obvio, si sacamos todo del bosque. —Lucía se llevó la mano a la frente en señal de frustración.
—Tomá, Iñaki —dijo Paco, entregándole el frasco en la mano—. Hacelo vos, a mí me da miedo que se me rompa o algo.
—En realidad, preferiría que lo haga Clarita, que es la que tuvo la idea. Yo no sé si un simple jarabe lleno de hojas y ramas pueda salvarle la vida.
—No son simple hojas y ramas —aseguró Clarita, tomando el frasco con orgullo—. ¿Sabés por qué? Porque está lleno de todo nuestro amor, nuestros deseos, y nuestra voluntad por que este árbol se recupere.
—Si vos decís…

Capítulo 16: Su suerte


Malena y Amir no podían dejar de pensar en lo que significaba para ellos estar nuevamente allí, en ese bosque, tan solo unos meses después de la pesadilla. Los árboles vacíos ahora estaban llenos de hojas, el césped frío mezclado con tierra mojada había pasado a ser de un verde reluciente, se podía escuchar el sonido de muchas aves al mismo tiempo, y el viento helado de aquella época había sido expulsado por un radiante sol que los abrazaba con su luz. Al ver ese lugar tan cambiado, tan distinto a lo que recordaban, no podían dejar de sentir que habían pasado muchos años, y no solo el cambio de invierno a verano.
Los chicos, junto con Clarita, estaban muy ocupados armando algunas carpas junto a los árboles más grandes que habían podido encontrar, pero no muy alejados de la cabaña en la que Clarita los había refugiado tiempo atrás. Todos se sorprendieron mucho al ver cómo Amir había logrado armar su carpa en muy poco tiempo.
—¿Por qué me miran así? Fui entrenado en supervivencia salvaje —dijo él—. ¿Cómo creen, sino, que sobrevivimos Malena y yo tanto tiempo solos en invierno?
—¿Escucharon, chicos? No se preocupen, Amir nos va a cuidar a todos —bromeó Mateo. Amir se lanzó encima suyo y cubrió su boca con la mano.
—¡Shhh! ¿Escucharon eso? —susurró.
—¿Qué? Yo no escuché nada —dijo Lucía en voz baja.
—Son como… pasos… de alguien acercándose.
—No es gracioso, Amir. —Josefina abrazó con fuerza a su muñeca, asustada.
—No tengas miedo, Jose. Estás conmigo —intentó calmarla Clarita.
Los pasos se oían cada vez más cerca y más rápido, como si la persona que se acercaba estuviera acelerando la velocidad. Un momento después, parecía que estaba corriendo.

¿Qué es "Buscá la luz"?


"Buscá la luz" es una historia llena de magia, amistad, amor, y solidaridad.

En ella tanto adultos como chicos aprenden a lidiar juntos con los problemas diarios y terminan por entender que el secreto para una mejor vida se esconde en el niño que cada uno de ellos lleva dentro.

Basada en la exitosa telenovela "Rincón de Luz", una idea original de Cris Morena.

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